Mexico City is burning!! Bad Religion en el Vive Cuervo Salón
México D.F. Abril 10 de 2007.- En esta ocasión llegué 10 minutos antes de la hora marcada en el boleto. Afuera del Vive Cuervo Salón (antes Salón 21), se veían de todos tamaños el polémico logo de la banda, playeras, tazas, pines etc. Todo el camino hasta llegar enfrente del escenario, me topé con distintas clases de fans de Bad Religion, desde la chica con look fresa, hasta los punks con peinado a la mohicano.
En el escenario los instrumentos estaban listos, me emocionaba ver la manta con el nombre del grupo en la parte de atrás.
Después de unos minutos de espera, aparecieron en escena. Tomaron sus posiciones, Greg saludó a todos y el slam no se hizo esperar con su primera canción American Jesus. Me impresionó que todos los presentes en realidad eramos fans de Bad Religion (o esa es la impresión que me dio). No hubo pieza que no fuera coreada, brincada y disfrutada por el público.
Después de escuchar I want to conquer the world, Greg anunció que era momento de tocar una viejita, la euforia se desató aún más cuando se escucharon los primeros acordes de XXIst century digital boy, tocaron Infected, Supersonic, Los Angeles is burning y Suffer. Terminando está canción, Greg se mostró un poco fatigado, comentó que era la altura de nuestro país, a lo que Jay y Brian respondieron “estás borracho…está borracho”; Greg comenzó a cantar “no es la tequila, es la altura” en el poco o mucho español que podía hablar.
El bombo a toda velocidad como los latidos de nuestros corazones, las líneas de bajo, los excelentes riffs de guitarra y las expresiones faciales de Greg Graffin al cantar, nos hicieron perder el control, un slam masivo, brincos, apretones, empujones que no importaban siempre y cuando la música no se detuviera, Fuck armageddon…this is hell, cantábamos.
Manteniendo el ánimo, tocaron otra viejita, Punk rock song y para terminar, después de anunciar su nuevo disco New maps of hell y su regreso a México para promocionarlo, inició el redoble muy particular de Sorrow.
Sólo hora y media fue suficiente para que el cuarteto californiano nos demostrará de qué son capaces aún, suficiente para presentarnos canciones de su nuevo disco, que por cierto todos cantaban como si fueran clásicos y para hacer la promesa de que Bad Religion volvería a México el año próximo. And there will be sorrow no more.
Publicado por
DSeven|
0
comentarios
|
Cold Night, Hot Music! Red Hot Chili Peppers en México
Es 10 de marzo. El evento está agendado para iniciar a las seis de la tarde. Llegué a las seis y media porque Porter, el grupo abridor, no es de mi agrado. Por desgracia, mientras revisan mi boleto y me cachean a la entrada, se alcanza a escuchar perfectamente su “éxito” espiral.
Al llegar al lugar en el que disfrutaría el resto del concierto, Porter abandonaba el escenario, el respetable se encargaba de darle una gran despedida, de esas que no se pueden olvidar, con rechiflas, mentadas y gritos de “¡ya bájense!”.
La tarde lluviosa, se convertía en noche y Modest Mouse hacía su aparición ante los miles que esperábamos ver el plato fuerte. Después de tocar sus dos éxitos, se acabó la magia. Era insípido, sin ángel su presentación. Nunca lograron una verdadera conexión con el público.
Al caer completamente la noche, el aire frío apretaba un poco más. Con la ropa mojada por la lluvia, en algún momento llegué a pensar el porqué no había comprado una “capita” de hule de a veinte pesos.
Y el gran momento llegó. El plato fuerte estaba en el escenario. Apareció primero Flea, después Frusciante y Chad, tras una picosa improvisación, apareció en escena Anthony Kiedis e iniciaron su presentación con can´t stop.
El show estuvo bien condimentado con una excelente selección de canciones (aunque hubiera preferido más canciones viejitas) y por una buena producción, ya que contaban con una pantalla gigante dividida en 12 paneles y dos pantallas más pequeñas de alta definición.
Al escucharse los acordes de Dani California, la euforia se desató, en las pantallas aparecían siluetas de mujeres y corazones psicodélicos, todos coreamos como si fuéramos una sola voz el ey oh! de Snow (Hey Oh) y nos alocamos con Blood Sugar Sex Magik.
También interpretaron Fortune Faded, Charlie y Throw away your television, que impresionó por las distintas imágenes, incluidas las de pantalla de matrix que proyectaron; todas estas piezas de su más reciente album Stadium Arcadium. De su disco Californication interpretaron Scar tissue y californication.
Después hubo un corte y Frusciante tocó un solo bastante impresionante, mezclado con una parte de Over the rainbow. Después de otro bloque de canciones, ahora tocó turno a Flea presentar un solo, pero este fue de trompeta.
Hicieron el encore y reaparecieron tocando su clásico, Give it away, con la cuál una vez más atraparon al público, a pesar de haber fallado el primer intento de inicio de la pieza. Continuaron con un jam que duraría diez minutos y para mi sorpresa, en medio de este derroche de creatividad, el público emprendía la salida. Al terminar el jam, se despidieron agradeciendo el apoyo y el haber aguantado el frío y el agua.
Al final el clima no importó y pudimos enchilarnos con los Red Hot Chili Peppers en su segunda visita a México.
Publicado por
DSeven|
0
comentarios
|
Cuánto te extraño...
Cuánto te extraño...
Hace muchos años que no venía por aquí. Aunque han cambiado los colores de los negocios de alrededor, sigue siendo el mismo lugar. Es un mercado de la colonia Agrícola Oriental, al que de niño acostumbraba visitar. Al llegar a la entrada del mercado, recuerdos vinieron a mi mente, el carrousel en el que Ella me dejaba subir seguía ahí. Entro al mercado y recorro los pasillos, paso por las verduras, las frutas y reconozco al señor al que siempre le compraba, su marchante¸ que cuando Ella regresaba de Tijuana siempre le decía “ándele Mister, no sea así, está muy caro”.
Continuando mi recorrido, llegué a un puestito de juguetes. Es el mismo puestito, no ha cambiado más que los tipos de juguetes. En ese momento, volteé a todos lados buscándola, me sentí cómo el niño de 5 años, montado en su triciclo o bicicleta dentro del mercado a su lado, que siempre que pasaba por ahí le pedía que le comprara sus luchadores o sus canicas.
Pasé a un costado de la virgen ante la cuál siempre se persignaba y me decía “anda, mi niño tu también persígnate”. Esperaba encontrarla en cualquier momento, di un recorrido más por todo el mercado, pero me di cuenta de que ya no soy ese niño, Ella ya no está y que no iba a venir por mí, no por ahora.
Salí del mercado, pasé junto al carrousel una vez más, volteé al cielo y mientras se nublaban mis ojos sólo podía pensar: Cuánto te extraño.
lunes, 26 de marzo de 2007
|
Juventud Sónica en el Salón 21
Han pasado varios días, pero el recuerdo sigue tan vivo como su música, todavía sigue fresco el momento en el que arribé al Salón 21, y esperé por media hora el inicio del espectáculo.
Durante los primeros 15 minutos escuché al grupo abridor (que ni su nombre dijeron), el cuál tenía actitud, pero le faltó manejo del público y por ese motivo con gritos de “Sonic Youth! Sonic Youth!”, fueron bajados del escenario sin terminar su presentación.
Estaba impaciente, seguía lamentándome que en el 2004 no los fui a ver al Circo Volador, me sentía nervioso, como niño a la espera de una gran sorpresa, hasta que después de 45 minutos de cambio de instrumentos aparecieron en el escenario. Ya no eran los jovencitos que veía en el video 1991 the year that punk rock broke; se veían mayores, concentrados y listos para deleitar con su música a todos los presentes.
Abrieron con Incinerate, sin pausas continuaron con Reena, con la cuál Kim Gordon atrapó al auditorio con su canto y su baile, el cuál era hipnótico, inocente. Continuaron con su basto repertorio del album Rather Ripped, demostraron la calma con la que también pueden tocar en Do you believe in rapture?; era grato escuchar al público coreando esta pieza.
Tocaron también Rats, donde Lee Ranaldo es el vocalista, Confussion is sex!, 100% y Silver Rocket. Se fueron al encore y al regresar tocaron su himno, Teenage riot, que para el público, (que era muy joven, dicho sea de paso) resultó ser una explosión musical con la improvisación final de Ranaldo y Thurston Moore, chocando las guitarras formando una cruz en todo lo alto y llenando el Salón 21 con feedbacks y riffs que sólo ellos dos pueden lograr.
Hicieron un segundo encore, y luego desaparecieron para dar por terminada la sesión musical.
Al salir, me olvidé por completo de mi ausencia en el 2004; la experiencia vivida el 24 de febrero en el Salón 21 fue magistral, los feedbacks y las voces aún retumbaban en mi cabeza, tenía ganas de más, sabía que después de tanto tiempo de seguirlos, dos horas era muy poco tiempo. Sonic Youth es una banda que ha roto los esquemas establecidos y que seguirá en el ambiente musical por un largo tiempo, lo digo por la calidad y la madurez musical que demostraron esa gran noche de febrero.
jueves, 15 de marzo de 2007
|
Etiquetas:
Conciertos,
entretenimiento,
Sonic Youth


